Contaminación electromagnética
La contaminación electromagnética es la producida por las radiaciones del espectro electromagnético que afectan a los equipos electrónicos y a los seres vivos.
Las elevadas tasas de cáncer en niños y ancianos que viven en zonas cercanas a torres de alta tensión, como así también la reciente controversia sobre el uso de la telefonía celular, han contribuido a despertar una preocupación general en la sociedad.
Tabla de contenidos
• 1 Orígenes del problema
• 2 Espectro electromagnético
• 3 Interacción de los campos electromagnéticos
• 4 Efectos sobre los seres vivos
• 5 Pruebas y cambios en la legislación
• 6 Efectos en los dispositivos electrónicos
• 7 Consejos para disminuir la exposición a los CEMs

Orígenes del problema
Los seres vivos han estado expuestos a influencias electromagnéticas desde siempre: La luz del Sol y sus rayos infrarrojos, los rayos cósmicos, y otras, son radiaciones naturales. Sin embargo, hacia principios del siglo XX, el desarrollo de radiaciones generadas por el hombre como la electricidad y las radiofrecuencias empezaron a diseminarse en todas las regiones del mundo. Desde aplicaciones básicas, en transformadores, líneas de transmisión, motores, refrigeradores, sistemas de calefacción eléctricos, sistemas de comunicaciones como la televisión y la radio, las computadoras y la telefonía celular. este texto es de fabio duran cel:3155851749
Espectro electromagnético

Espectro electromagnético
El espectro electromagnético es un diagrama en el que se encuentran todas las radiaciones electromagnéticas ubicadas desde las frecuencias más altas a las más bajas. En la parte superior del espectro están los rayos X y los rayos gamma, y al final se encuentran los campos eléctricos y magnéticos. Estas radiaciones pueden ser divididas en 3 grupos principales:
• Radiación electromagnética ionizante: la más peligrosa porque puede inducir a cambios moleculares debido a la gran cantidad de energía almacenada en las ondas de alta frecuencia. Aquí se encuentran los rayos ultravioletas, los rayos X y los gamma.
• Visible: no es peligrosa. Corresponde a los colores del arco iris.
• Radiación no ionizante: este tipo produce efectos térmicos e incluye a los rayos infrarrojos, las microondas y las radiofrecuencias.
Interacción de los campos electromagnéticos
Todos los tipos de campos electromagnéticos causan un cambio en lo que encuentren. El término incluye los campos eléctricos generados por partículas cargadas, campos magnéticos generados por partículas en movimiento y los campos producidos por la televisión, radio y microondas. La medición de los campos eléctricos se realiza en voltios por metro (V/m) y los campos magnéticos en mili-Gauss (mG). El campo disminuye a medida que la distancia a la fuente aumente, aunque el mismo puede afectar a partículas a gran distancia, como por ejemplo, cuando la radiación de una torre de radio permite que los átomos de la antena del receptor reciba la señal.
Efectos sobre los seres vivos
Contaminación electromagnética
La contaminación electromagnética es la producida por las radiaciones del espectro electromagnético que afectan a los equipos electrónicos y a los seres vivos.
Las elevadas tasas de cáncer en niños y ancianos que viven en zonas cercanas a torres de alta tensión, como así también la reciente controversia sobre el uso de la telefonía celular, han contribuido a despertar una preocupación general en la sociedad.
Tabla de contenidos
• 1 Orígenes del problema
• 2 Espectro electromagnético
• 3 Interacción de los campos electromagnéticos
• 4 Efectos sobre los seres vivos
• 5 Pruebas y cambios en la legislación
• 6 Efectos en los dispositivos electrónicos
• 7 Consejos para disminuir la exposición a los CEMs

Orígenes del problema
Los seres vivos han estado expuestos a influencias electromagnéticas desde siempre: La luz del Sol y sus rayos infrarrojos, los rayos cósmicos, y otras, son radiaciones naturales. Sin embargo, hacia principios del siglo XX, el desarrollo de radiaciones generadas por el hombre como la electricidad y las radiofrecuencias empezaron a diseminarse en todas las regiones del mundo. Desde aplicaciones básicas, en transformadores, líneas de transmisión, motores, refrigeradores, sistemas de calefacción eléctricos, sistemas de comunicaciones como la televisión y la radio, las computadoras y la telefonía celular. este texto es de fabio duran cel:3155851749
Espectro electromagnético

Espectro electromagnético
El espectro electromagnético es un diagrama en el que se encuentran todas las radiaciones electromagnéticas ubicadas desde las frecuencias más altas a las más bajas. En la parte superior del espectro están los rayos X y los rayos gamma, y al final se encuentran los campos eléctricos y magnéticos. Estas radiaciones pueden ser divididas en 3 grupos principales:
• Radiación electromagnética ionizante: la más peligrosa porque puede inducir a cambios moleculares debido a la gran cantidad de energía almacenada en las ondas de alta frecuencia. Aquí se encuentran los rayos ultravioletas, los rayos X y los gamma.
• Visible: no es peligrosa. Corresponde a los colores del arco iris.
• Radiación no ionizante: este tipo produce efectos térmicos e incluye a los rayos infrarrojos, las microondas y las radiofrecuencias.
Interacción de los campos electromagnéticos
Todos los tipos de campos electromagnéticos causan un cambio en lo que encuentren. El término incluye los campos eléctricos generados por partículas cargadas, campos magnéticos generados por partículas en movimiento y los campos producidos por la televisión, radio y microondas. La medición de los campos eléctricos se realiza en voltios por metro (V/m) y los campos magnéticos en mili-Gauss (mG). El campo disminuye a medida que la distancia a la fuente aumente, aunque el mismo puede afectar a partículas a gran distancia, como por ejemplo, cuando la radiación de una torre de radio permite que los átomos de la antena del receptor reciba la señal.
Efectos sobre los seres vivos

Niveles de corriente alterna en el cuerpo humano (si hay un perfecto apoyo de los pies)
Los campos eléctricos y magnéticos pueden producir débiles corrientes eléctricas en el cuerpo, pero los efectos biológicos dependen del tipo, frecuencia e intensidad de estos campos. Un campo magnético de alta frecuencia como los microondas, es capaz de calentar el tejido. Recientes estudios epidemiológicos basados en estadísticas para hallar una correlación entre enfermedades y campos electromagnéticos, indican que la radiación interactúa con el tejido a nivel celular, pero todavía queda por determinarse cómo lo hace y cuán dañina es.
El hierro presente en nuestra sangre y almacenado en nuestro cerebro, es muy sensible a los campos electromagnéticos. Lo mismo sucede con la permeabilidad de las membranas que forman los nervios, los vasos sanguíneos, la piel y otros órganos, como así también los cromosomas que forman parte del ADN. La presencia de un campo electromagnético produce un agitación de los átomos, moléculas e iones sensibles a él.
Se sabe que los campos electromagnéticos intensos de alrededor de 50 o 60 hercios, y su radiación electromagnética correspondiente, son perjudiciales para los seres vivos. Una exposición a largo plazo puede resultar en un debilitamiento del sistema inmunológico, exacerbando cualquier problema de salud preexistente, y pudiendo asociarse con sensación de pérdida de energía o fatiga y, eventualmente, con un deterioro en el desempeño laboral, desórdenes del sueño e inestabilidad emocional. Cada vez existe un número mayor de personas hipersensibles a las radiaciones electromagnéticas, y muchos pueden sentir cómo la electricidad pasa por su cuerpo llegando a experimentar síntomas como cosquilleo en los dedos, depresión, dificultad en la memorización e incluso convulsiones. Por otro lado, la exposición crónica a elevados niveles de radiación electromagnética, sobre todo cuando se está dormido, puede llevar al estrés crónico.
Por lo general, los efectos se pueden manifestar como cambios en la estructura de las células.
El problema de la contaminación electromagnética aumenta a medida que el tendido de la red celular y el uso de computadoras se expanden, sobre todo cuando los niños son más susceptibles en el uso de computadoras y los hogares están provistos de una mayor cantidad de electrodomésticos y otros dispositivos electrónicos.
Los efectos en el tejido biológico es el aspecto más controvertido de los campos electromagnéticos, ya que los científicos creen necesario llevar a cabo mayores investigaciones para determinar un umbral que separe los niveles seguros de los dañinos, aunque diversas agrupaciones ecológicas argumentan que la investigación en este tema se ve dificultada por los intereses económicos de grandes compañías electrónicas.
El término alemán Elektromagnetische Smog es empleado para hacer referencia a la superposición de campos electromagnéticos causados por cualquier tipo de radiación electromagnética que se presentan en el medio humano. Esta expresión alemana, deriva de la combinación de dos palabras inglesas: smoke (humo) y fog (niebla), y se emplea para ilustrar el aspecto de la electricidad o la radiación, con un enfoque en el factor medioambiental de la atmósfera artificial producida.
Los expertos usan la expresión campo electromagnético (CEM), o en Alemania EMVU (Elektro-Magnetische Verträglichkeit mit der Umwelt, es decir: Compatibilidad Medioambiental Electromagnética), un término empleado para referirse al área de radiación no ionizante.
Con el auge de la telefonía celular, las preocupaciones comenzaron a surgir, no sólo debido a los efectos que podrían tener en el cerebro de los usuarios, sino también que a medida que su uso se expande, se necesita una mayor cantidad de antenas transmisoras en todo el mundo, lo que lleva a la preocupación sobre el tamaño de los campos electromagnéticos próximos a los transmisores. En Alemania, el Wissenschafts Zentrum Umwelt ha desarrollado un sistema de medición de EMVU, lo que permite que la intensidad de estos campos sea medida con profesionalidad. Se trata de un sistema diseñado para un registro a largo plazo de campos electromagnéticos de alta frecuencia para observar las variaciones de este tipo de emisiones de los transmisores de radio y la distribución proporcional de las emisiones desde diferentes servicios de transmisión. El enfoque principal concierne al dilema de qué campo de intensidad en la zona de alta frecuencia afecta al medio humano.]
Pruebas y cambios en la legislación
A lo largo de las últimas décadas, la contaminación electromagnética ha encontrado una creciente correlación entre el aumento de las tasas de leucemia de los niños en las cercanías de torres de alta tensión, como así también de aquellas personas cuyos trabajos se desarrollan en campos magnéticos intensos.
La preocupación de este problema trajo consigo cambios en la legislación de varios países: en 1974 la Unión Soviética fue la primera al aprobar una ley que establece que las líneas de tensión que generen campos superiores a los 25 kV/m deben estar ubicados a no menos de 110 metros de la edificación más cercana.
En Estados Unidos, no existe una legislación federal de salud para el caso de los CEM de 60Hz. Sólo seis estados han establecido estándares en los campos eléctricos de las líneas de transmisión: Florida, Montana, Nueva Jersey, Nueva York y Oregon. Mientras que sólo dos de ellos, Nueva York y Florida, establecieron niveles máximos permitidos para los campos magnéticos en las líneas, bajo condiciones de carga máxima, lo que les permite que las líneas de energía futuras no superen esos niveles.
De acuerdo a un trabajo realizado en 1990 por la International Radiation Protection Association (IRPA) y la International Comission of Non-Ionizing Radiation Protection (INIRC), en los campos eléctricos de 10 a 30 kV/m, la intensidad del campo (kV/m) x hora, no debería exceder los 80 por jornada laboral completa. El cuerpo expuesto a campos magnéticos por hasta 2 horas por día no tendría que exceder los 50 Gauss.
Las directrices establecidas por estos dos organismos están fundamentadas en efectos comprobados de los CEM como la estimulación nerviosa y son superiores a los campos típicamente encontrados en los sitios de trabajo y en los hogares. Sin embargo todavía no se sabe con certeza si la exposición a campos de fuentes de frecuencia energética constituye un peligro para la salud. De allí que una determinación del nivel de peligro o seguridad es infructuosa.
El ingeniero alemán Egon Eckert determinó que la mayoría de los casos de muerte súbita de lactantes se debe a su cercanía a vías electrificadas, emisoras de radio, radar o líneas de alta tensión.
En 1979 la polémica en torno a los CEMs llegó a primera plana cuando Nancy Whertheimer, una epidemióloga estadounidense compiló estadísticamente la evidencia que confirmaba que la mayoría de los niños enfermos de cáncer en la ciudad de Denver, Colorado estaban expuestos a campos electromagnéticos intensos provenientes de los transformadores y el tendido eléctrico.
Más tarde se descubrió que las malformaciones en recién nacidos, los abortos u otros problemas de gestación podían estar relacionados a computadoras y mantas eléctricas.
Estudios epidemiológicos en Suecia, llevados a cabo por Maria Feychting mostraron que los individuos expuestos a campos magnéticos elevados en el hogar y en el trabajo tenían 3,7 veces más probabilidades de desarrollar leucemia que aquellos que no estaban expuestos.
Actualmente se acepta que un límite aceptable de exposición a un campo electromagnético de un campo de frecuencia extremadamente baja es de 2,5 mG.
Después de haber estudiado el problema por 25 años, el gobierno de Suecia estableció que un límite seguro de exposición a un campo magnético de una frecuencia extremadamente baja es de 2,5 mG. hasta una frecuencia superior correspondiente a 0,25 mG. Este es el estándar aceptado en todo el mundo. En un informe del doctor David Carpenter, Decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Estado de Nueva York, estima que el 10% a 15% de todos los cánceres en niños pueden ser debido a la exposición a líneas de energía residenciales. Por otro lado, en 1993, un estudio mostró que a 2 mG y niveles superiores, los niños expuestos eran 2,7 veces más propensos a desarrollar cáncer, en comparación con los niños no expuestos. Las probabilidades aumentaron a 3,8 veces cuando los niveles llegaban a 3 mG y más.
Efectos en los dispositivos electrónicos
Las radiación electromagnética artificial ha aumentado paulatinamente con el desarrollo de nuestra tecnología y se encuentra alrededor de las líneas de energía, herramientas de electricidad, electrodomésticos, y se extiende a varios centímetros, incluso a metros de su ubicación. La contaminación electromagnética también es responsable de la interferencia entre dispositivos eléctricos.
En primer lugar, hay que entender la diferencia entre las cargas lineales y no lineales.
Una carga lineal es una carga que se opone al voltaje aplicado con una resistencia constante que produce una forma de onda de corriente que cambia en proporción directa con el cambio del voltaje aplicado. Si la resistencia es constante, entonces el voltaje aplicado es sinusoidal, y la onda de corriente también lo es. Ejemplos de estas cargas son la resistencia al calor, luz incandescente, etc.
Una carga no lineal es una carga que no se opone al voltaje aplicado con una resistencia constante. Esto resulta en una corriente no sinusoidal que se comportan indistintamente del voltaje aplicado. Las cargas no lineales tienen una gran resistencia durante parte de la onda del voltaje, y cuando el voltaje se encuentra cerca o en el pico de la onda, la resistencia se reduce repentinamente. Esta reducción de resistencia en el pico del voltaje termina en una gran y repentina elevación del flujo de corriente hasta que la resistencia vuelve a elevarse produciendo una caída abrupta de corriente.
Reciben el nombre de no lineales debido a que las ondas de la corriente y el voltaje no están relacionados. Las cargas no lineales son cargas que se encuentran en productos de capacitores de diodo como las impresoras lásers, las soldadoras, computadoras, luz fluorescente, etc.
Los pulsos no sinusoidales introducen corrientes reflectivas inesperadas en el sistema de distribución de energía, y las corrientes operan a frecuencias distintas de los 60 Hz. El término armónico describe las formas de onda sinusoidales que operan a una frecuencia que es un múltiplo de la frecuencia de 60 Hz. Se usan órdenes cuando una corriente o voltaje operan a una frecuencia distinta de 60 Hz.: 2º (120 Hz.), 3º (180Hz.), 4º (240Hz.), etc., y como las corrientes armónicas reflectivas operan a una frecuencia más elevada que la necesaria, se debe tener en cuenta sus efectos en el sistema de distribución de electricidad.
El peligro principal de las corrientes armónicas es la falla de equipos debido a una sobrecarga de corriente y que incluso ocasiona incendios. La investigación sobre distorsiones de voltaje que afectan a los equipos está en sus comienzos.
Desde principios de los ‘80, pero particularmente hacia finales de la década, se produjo un auge en el uso de tecnología electrónica de estado sólido. Este tipo de avance trajo un mejoramiento significativo en la calidad y productividad gracias a componentes eléctricos más pequeños, livianos y baratos. A pesar de esto, este tipo de tecnología requiere de energía eléctrica limpia y es muy sensible a cualquier tipo de distorsión de energía. Los dispositivos electrónicos contienen rectificadores y capacitores que convierten 60Hz de corriente alterna en corriente continua y a veces, la corriente es nuevamente convertida a alterna, pero en una frecuencia diferente.
Los equipos electrónicos (con interruptores de energía) mueven la corriente de forma distinta a los equipos no electrónicos. Los dispositivos electrónicos cambian su resistencia al cambiar las cargas cerca de los picos de las ondas de voltaje; al hacerlo, se producen pulsos cortos y abruptos de corriente no sinusoidal. Estos pulsos forman corrientes reflectivas no anticipadas, las llamadas armónicas, que se introducen en el sistema de distribución de energía.
Las armónicas afectan a todos: desde el usuario de una computadora, el personal de mantenimiento de edificios, ingenieros, electricistas, etc.
Los equipos de microprocesadores electrónicos necesitan energía limpia, lo que significa que para funcionar adecuadamente necesitan un voltaje sin distorsiones. Las corrientes armónicas de alta frecuencia pueden introducir distintos voltajes en los cables y componentes electrónicos. Pueden introducir depresiones de voltaje atravesados en la forma de onda del voltaje, lo que puede causar daños en los microprocesadores y dispositivos electrónicos que dependen de una frecuencia de 60 Hz. para el circuito del reloj oscilador.
Por lo general, los equipos eléctricos requieren una distorsión total en el voltaje que no supere el 10%, de otra manera se incurre en un pobre desempeño, pero esto no significa un peligro a la seguridad.
El problema con las computadoras es evidente si se tiene en cuenta que la capacidad de procesamiento ha dado un salto espectacular en los últimos años. A esta velocidad, las máquinas son más sensibles a las distorsiones de voltaje.
El calor producido por las corrientes armónicas puede causar la destrucción de equipos, conductores e incluso incendios. Al principio, los problemas asociados con las cargas no lineales estaban limitadas a dispositivos aislados y salas de computación, pero ahora el problema se encuentra en todas partes. Las distorsiones de voltaje pueden terminar en un sobrecalentamiento del equipo, falla del equipo electrónico, dificultades de mantenimiento, etc. Las distorsiones armónicas de corrientes y de voltaje es un problema muy grande para la industria eléctrica.
La mayoría de los amperímetros sólo son precisos cuando miden cargas de 60Hz que tienen ondas sinusoidales y no pueden medir la corriente de cargas no lineales porque éstas llevan una corriente en una forma no sinusoidal, lo que produce corrientes armónicas reflectivas que operan más allá de los 60 Hz. Cuando se usa un amperímetro de respuesta media para medir una corriente de carga no lineal, las imprecisas lecturas pueden ser 25% a 50% debajo de la corriente verdadera.
Consejos para disminuir la exposición a los CEMs
• Determinar la distancia a la que se debe encontrar de los emisores de CEMs hasta lograr el nivel de 2,5 mG.
• Reubicar los muebles, especialmente aquellos en los que se está más tiempo, lejos de los emisores de CEMs como la luz fluorescente, calentadores, etc.
• Los dispositivos eléctricos deberían ser examinados con un medidor antes de ser comprados en la tienda y se debería determinar cuáles son los de menor emisión electromagnética.
• Consulte con un electricista calificado que pueda reconocer la pérdida de radiaciones en el hogar.
• En caso de sospechar de la existencia de elevada radiación proveniente de líneas de energía cercanas al lugar de residencia, se puede informar a las autoridades correspondientes para que tomen medidas.
• El televisor emite rayos X por el frente y la parte trasera. Se recomienda sentarse a una distancia necesaria.
• Reducir la pérdida de radiación del monitor de su computadora. Para ello deberá ingresar al Panel de Control, encontrar “Ver Propiedades” y allí hacer clic en el Protector de Pantalla y marcar la casilla de Espera de Baja Energía. Seleccione la cantidad de minutos para que se active el modo de espera y clic en Aceptar. Con esto, el monitor se apagará en el tiempo determinado, con una salida de radiación cercana a cero cuando no haya actividad en el teclado o el ratón (mouse). Para volver al modo anterior, sólo deberá presionar cualquier tecla o mover el ratón. Esta medida es mejor que los protectores de pantalla, ya que no reducen la radiación o el consumo de energía. ---Esta modalidad puede que sólo esté disponible en algunas computadoras con sistema operativo Windows 95/98.
La parte trasera de la computadora tiene un campo electromagnético más peligroso que el frente. La distancia segura al monitor de la computadora es de aproximadamente 75 cm. Mientras que en la parte trasera, la distancia aumenta a 1 metro.
Perspectiva
El tema de la contaminación electromagnética continúa siendo objeto de controversia. Se acepta la peligrosidad de las emisiones de radiaciones electromagnéticas, aunque todavía es necesario realizar mayores investigaciones. Mientras tanto, los casos de demandas por personas afectadas por CEMs han aumentado y, a pesar de algunos estudios científicos conflictivos, las asociaciones ecologistas consideran que sería necesario que los dispositivos electrónicos informen acerca la intensidad de radiaciones emitidas, como los anuncios de advertencia a los que están obligadas las compañías tabacaleras y de alcohol.
Bibliografía relacionada
• The Nontoxic Home & Office, Debra Lynn Dadd, Tarcher Inc. (1992).
• Guía Metodológica para Evaluación del Impacto Ambiental - 3ª edición. Vicente Conesa Fernández-Vitora, Mundi-Prensa (1997).
• “Transporte de la Energía Eléctrica, José Luis Tora Galván, Universidad Pontificia Comillas (1997).
• Electricidad y Radiación, Organización Internacional del Trabajo (OIT). Boletín número 69.
• Resolución Nº 77/ 98, Ministerio de Economía República Argentina. Secretaría de Energía (1998).
Enlaces externos
• International Radiation Protection Association
• Geoambiental.com.ar
• Eco-sitio.com.ar
• Ecologistas de Castilla-La Mancha
• Sobre contaminación magnética y enfermedades ocasionadas por líneas de alta tensión en Avaluche.com
• Sobre el riesgo de cáncer debido a campos electromagnéticos, NRPB
• Página sobre el cáncer y factores ambientales
• Mr.Bean.net
• Página sobre contaminación
• Página sobre smog electrónico
• Informe sobre la contaminación electromagnética, Wissenschafts Zentrum Umwelt
• International Institute for Fau-Biologie and Ecology (IBE)
• Electromagnetic Radiation Online Study Program
• Eco-Electrics á Íslandi
• Orkulausnir
• The Healthy House Ltd.

Niveles de corriente alterna en el cuerpo humano (si hay un perfecto apoyo de los pies)
Los campos eléctricos y magnéticos pueden producir débiles corrientes eléctricas en el cuerpo, pero los efectos biológicos dependen del tipo, frecuencia e intensidad de estos campos. Un campo magnético de alta frecuencia como los microondas, es capaz de calentar el tejido. Recientes estudios epidemiológicos basados en estadísticas para hallar una correlación entre enfermedades y campos electromagnéticos, indican que la radiación interactúa con el tejido a nivel celular, pero todavía queda por determinarse cómo lo hace y cuán dañina es.
El hierro presente en nuestra sangre y almacenado en nuestro cerebro, es muy sensible a los campos electromagnéticos. Lo mismo sucede con la permeabilidad de las membranas que forman los nervios, los vasos sanguíneos, la piel y otros órganos, como así también los cromosomas que forman parte del ADN. La presencia de un campo electromagnético produce un agitación de los átomos, moléculas e iones sensibles a él.
Se sabe que los campos electromagnéticos intensos de alrededor de 50 o 60 hercios, y su radiación electromagnética correspondiente, son perjudiciales para los seres vivos. Una exposición a largo plazo puede resultar en un debilitamiento del sistema inmunológico, exacerbando cualquier problema de salud preexistente, y pudiendo asociarse con sensación de pérdida de energía o fatiga y, eventualmente, con un deterioro en el desempeño laboral, desórdenes del sueño e inestabilidad emocional. Cada vez existe un número mayor de personas hipersensibles a las radiaciones electromagnéticas, y muchos pueden sentir cómo la electricidad pasa por su cuerpo llegando a experimentar síntomas como cosquilleo en los dedos, depresión, dificultad en la memorización e incluso convulsiones. Por otro lado, la exposición crónica a elevados niveles de radiación electromagnética, sobre todo cuando se está dormido, puede llevar al estrés crónico.
Por lo general, los efectos se pueden manifestar como cambios en la estructura de las células.
El problema de la contaminación electromagnética aumenta a medida que el tendido de la red celular y el uso de computadoras se expanden, sobre todo cuando los niños son más susceptibles en el uso de computadoras y los hogares están provistos de una mayor cantidad de electrodomésticos y otros dispositivos electrónicos.
Los efectos en el tejido biológico es el aspecto más controvertido de los campos electromagnéticos, ya que los científicos creen necesario llevar a cabo mayores investigaciones para determinar un umbral que separe los niveles seguros de los dañinos, aunque diversas agrupaciones ecológicas argumentan que la investigación en este tema se ve dificultada por los intereses económicos de grandes compañías electrónicas.
El término alemán Elektromagnetische Smog es empleado para hacer referencia a la superposición de campos electromagnéticos causados por cualquier tipo de radiación electromagnética que se presentan en el medio humano. Esta expresión alemana, deriva de la combinación de dos palabras inglesas: smoke (humo) y fog (niebla), y se emplea para ilustrar el aspecto de la electricidad o la radiación, con un enfoque en el factor medioambiental de la atmósfera artificial producida.
Los expertos usan la expresión campo electromagnético (CEM), o en Alemania EMVU (Elektro-Magnetische Verträglichkeit mit der Umwelt, es decir: Compatibilidad Medioambiental Electromagnética), un término empleado para referirse al área de radiación no ionizante.
Con el auge de la telefonía celular, las preocupaciones comenzaron a surgir, no sólo debido a los efectos que podrían tener en el cerebro de los usuarios, sino también que a medida que su uso se expande, se necesita una mayor cantidad de antenas transmisoras en todo el mundo, lo que lleva a la preocupación sobre el tamaño de los campos electromagnéticos próximos a los transmisores. En Alemania, el Wissenschafts Zentrum Umwelt ha desarrollado un sistema de medición de EMVU, lo que permite que la intensidad de estos campos sea medida con profesionalidad. Se trata de un sistema diseñado para un registro a largo plazo de campos electromagnéticos de alta frecuencia para observar las variaciones de este tipo de emisiones de los transmisores de radio y la distribución proporcional de las emisiones desde diferentes servicios de transmisión. El enfoque principal concierne al dilema de qué campo de intensidad en la zona de alta frecuencia afecta al medio humano.]
Pruebas y cambios en la legislación
A lo largo de las últimas décadas, la contaminación electromagnética ha encontrado una creciente correlación entre el aumento de las tasas de leucemia de los niños en las cercanías de torres de alta tensión, como así también de aquellas personas cuyos trabajos se desarrollan en campos magnéticos intensos.
La preocupación de este problema trajo consigo cambios en la legislación de varios países: en 1974 la Unión Soviética fue la primera al aprobar una ley que establece que las líneas de tensión que generen campos superiores a los 25 kV/m deben estar ubicados a no menos de 110 metros de la edificación más cercana.
En Estados Unidos, no existe una legislación federal de salud para el caso de los CEM de 60Hz. Sólo seis estados han establecido estándares en los campos eléctricos de las líneas de transmisión: Florida, Montana, Nueva Jersey, Nueva York y Oregon. Mientras que sólo dos de ellos, Nueva York y Florida, establecieron niveles máximos permitidos para los campos magnéticos en las líneas, bajo condiciones de carga máxima, lo que les permite que las líneas de energía futuras no superen esos niveles.
De acuerdo a un trabajo realizado en 1990 por la International Radiation Protection Association (IRPA) y la International Comission of Non-Ionizing Radiation Protection (INIRC), en los campos eléctricos de 10 a 30 kV/m, la intensidad del campo (kV/m) x hora, no debería exceder los 80 por jornada laboral completa. El cuerpo expuesto a campos magnéticos por hasta 2 horas por día no tendría que exceder los 50 Gauss.
Las directrices establecidas por estos dos organismos están fundamentadas en efectos comprobados de los CEM como la estimulación nerviosa y son superiores a los campos típicamente encontrados en los sitios de trabajo y en los hogares. Sin embargo todavía no se sabe con certeza si la exposición a campos de fuentes de frecuencia energética constituye un peligro para la salud. De allí que una determinación del nivel de peligro o seguridad es infructuosa.
El ingeniero alemán Egon Eckert determinó que la mayoría de los casos de muerte súbita de lactantes se debe a su cercanía a vías electrificadas, emisoras de radio, radar o líneas de alta tensión.
En 1979 la polémica en torno a los CEMs llegó a primera plana cuando Nancy Whertheimer, una epidemióloga estadounidense compiló estadísticamente la evidencia que confirmaba que la mayoría de los niños enfermos de cáncer en la ciudad de Denver, Colorado estaban expuestos a campos electromagnéticos intensos provenientes de los transformadores y el tendido eléctrico.
Más tarde se descubrió que las malformaciones en recién nacidos, los abortos u otros problemas de gestación podían estar relacionados a computadoras y mantas eléctricas.
Estudios epidemiológicos en Suecia, llevados a cabo por Maria Feychting mostraron que los individuos expuestos a campos magnéticos elevados en el hogar y en el trabajo tenían 3,7 veces más probabilidades de desarrollar leucemia que aquellos que no estaban expuestos.
Actualmente se acepta que un límite aceptable de exposición a un campo electromagnético de un campo de frecuencia extremadamente baja es de 2,5 mG.
Después de haber estudiado el problema por 25 años, el gobierno de Suecia estableció que un límite seguro de exposición a un campo magnético de una frecuencia extremadamente baja es de 2,5 mG. hasta una frecuencia superior correspondiente a 0,25 mG. Este es el estándar aceptado en todo el mundo. En un informe del doctor David Carpenter, Decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Estado de Nueva York, estima que el 10% a 15% de todos los cánceres en niños pueden ser debido a la exposición a líneas de energía residenciales. Por otro lado, en 1993, un estudio mostró que a 2 mG y niveles superiores, los niños expuestos eran 2,7 veces más propensos a desarrollar cáncer, en comparación con los niños no expuestos. Las probabilidades aumentaron a 3,8 veces cuando los niveles llegaban a 3 mG y más.
Efectos en los dispositivos electrónicos
Las radiación electromagnética artificial ha aumentado paulatinamente con el desarrollo de nuestra tecnología y se encuentra alrededor de las líneas de energía, herramientas de electricidad, electrodomésticos, y se extiende a varios centímetros, incluso a metros de su ubicación. La contaminación electromagnética también es responsable de la interferencia entre dispositivos eléctricos.
En primer lugar, hay que entender la diferencia entre las cargas lineales y no lineales.
Una carga lineal es una carga que se opone al voltaje aplicado con una resistencia constante que produce una forma de onda de corriente que cambia en proporción directa con el cambio del voltaje aplicado. Si la resistencia es constante, entonces el voltaje aplicado es sinusoidal, y la onda de corriente también lo es. Ejemplos de estas cargas son la resistencia al calor, luz incandescente, etc.
Una carga no lineal es una carga que no se opone al voltaje aplicado con una resistencia constante. Esto resulta en una corriente no sinusoidal que se comportan indistintamente del voltaje aplicado. Las cargas no lineales tienen una gran resistencia durante parte de la onda del voltaje, y cuando el voltaje se encuentra cerca o en el pico de la onda, la resistencia se reduce repentinamente. Esta reducción de resistencia en el pico del voltaje termina en una gran y repentina elevación del flujo de corriente hasta que la resistencia vuelve a elevarse produciendo una caída abrupta de corriente.
Reciben el nombre de no lineales debido a que las ondas de la corriente y el voltaje no están relacionados. Las cargas no lineales son cargas que se encuentran en productos de capacitores de diodo como las impresoras lásers, las soldadoras, computadoras, luz fluorescente, etc.
Los pulsos no sinusoidales introducen corrientes reflectivas inesperadas en el sistema de distribución de energía, y las corrientes operan a frecuencias distintas de los 60 Hz. El término armónico describe las formas de onda sinusoidales que operan a una frecuencia que es un múltiplo de la frecuencia de 60 Hz. Se usan órdenes cuando una corriente o voltaje operan a una frecuencia distinta de 60 Hz.: 2º (120 Hz.), 3º (180Hz.), 4º (240Hz.), etc., y como las corrientes armónicas reflectivas operan a una frecuencia más elevada que la necesaria, se debe tener en cuenta sus efectos en el sistema de distribución de electricidad.
El peligro principal de las corrientes armónicas es la falla de equipos debido a una sobrecarga de corriente y que incluso ocasiona incendios. La investigación sobre distorsiones de voltaje que afectan a los equipos está en sus comienzos.
Desde principios de los ‘80, pero particularmente hacia finales de la década, se produjo un auge en el uso de tecnología electrónica de estado sólido. Este tipo de avance trajo un mejoramiento significativo en la calidad y productividad gracias a componentes eléctricos más pequeños, livianos y baratos. A pesar de esto, este tipo de tecnología requiere de energía eléctrica limpia y es muy sensible a cualquier tipo de distorsión de energía. Los dispositivos electrónicos contienen rectificadores y capacitores que convierten 60Hz de corriente alterna en corriente continua y a veces, la corriente es nuevamente convertida a alterna, pero en una frecuencia diferente.
Los equipos electrónicos (con interruptores de energía) mueven la corriente de forma distinta a los equipos no electrónicos. Los dispositivos electrónicos cambian su resistencia al cambiar las cargas cerca de los picos de las ondas de voltaje; al hacerlo, se producen pulsos cortos y abruptos de corriente no sinusoidal. Estos pulsos forman corrientes reflectivas no anticipadas, las llamadas armónicas, que se introducen en el sistema de distribución de energía.
Las armónicas afectan a todos: desde el usuario de una computadora, el personal de mantenimiento de edificios, ingenieros, electricistas, etc.
Los equipos de microprocesadores electrónicos necesitan energía limpia, lo que significa que para funcionar adecuadamente necesitan un voltaje sin distorsiones. Las corrientes armónicas de alta frecuencia pueden introducir distintos voltajes en los cables y componentes electrónicos. Pueden introducir depresiones de voltaje atravesados en la forma de onda del voltaje, lo que puede causar daños en los microprocesadores y dispositivos electrónicos que dependen de una frecuencia de 60 Hz. para el circuito del reloj oscilador.
Por lo general, los equipos eléctricos requieren una distorsión total en el voltaje que no supere el 10%, de otra manera se incurre en un pobre desempeño, pero esto no significa un peligro a la seguridad.
El problema con las computadoras es evidente si se tiene en cuenta que la capacidad de procesamiento ha dado un salto espectacular en los últimos años. A esta velocidad, las máquinas son más sensibles a las distorsiones de voltaje.
El calor producido por las corrientes armónicas puede causar la destrucción de equipos, conductores e incluso incendios. Al principio, los problemas asociados con las cargas no lineales estaban limitadas a dispositivos aislados y salas de computación, pero ahora el problema se encuentra en todas partes. Las distorsiones de voltaje pueden terminar en un sobrecalentamiento del equipo, falla del equipo electrónico, dificultades de mantenimiento, etc. Las distorsiones armónicas de corrientes y de voltaje es un problema muy grande para la industria eléctrica.
La mayoría de los amperímetros sólo son precisos cuando miden cargas de 60Hz que tienen ondas sinusoidales y no pueden medir la corriente de cargas no lineales porque éstas llevan una corriente en una forma no sinusoidal, lo que produce corrientes armónicas reflectivas que operan más allá de los 60 Hz. Cuando se usa un amperímetro de respuesta media para medir una corriente de carga no lineal, las imprecisas lecturas pueden ser 25% a 50% debajo de la corriente verdadera.
Consejos para disminuir la exposición a los CEMs
• Determinar la distancia a la que se debe encontrar de los emisores de CEMs hasta lograr el nivel de 2,5 mG.
• Reubicar los muebles, especialmente aquellos en los que se está más tiempo, lejos de los emisores de CEMs como la luz fluorescente, calentadores, etc.
• Los dispositivos eléctricos deberían ser examinados con un medidor antes de ser comprados en la tienda y se debería determinar cuáles son los de menor emisión electromagnética.
• Consulte con un electricista calificado que pueda reconocer la pérdida de radiaciones en el hogar.
• En caso de sospechar de la existencia de elevada radiación proveniente de líneas de energía cercanas al lugar de residencia, se puede informar a las autoridades correspondientes para que tomen medidas.
• El televisor emite rayos X por el frente y la parte trasera. Se recomienda sentarse a una distancia necesaria.
• Reducir la pérdida de radiación del monitor de su computadora. Para ello deberá ingresar al Panel de Control, encontrar “Ver Propiedades” y allí hacer clic en el Protector de Pantalla y marcar la casilla de Espera de Baja Energía. Seleccione la cantidad de minutos para que se active el modo de espera y clic en Aceptar. Con esto, el monitor se apagará en el tiempo determinado, con una salida de radiación cercana a cero cuando no haya actividad en el teclado o el ratón (mouse). Para volver al modo anterior, sólo deberá presionar cualquier tecla o mover el ratón. Esta medida es mejor que los protectores de pantalla, ya que no reducen la radiación o el consumo de energía. ---Esta modalidad puede que sólo esté disponible en algunas computadoras con sistema operativo Windows 95/98.
La parte trasera de la computadora tiene un campo electromagnético más peligroso que el frente. La distancia segura al monitor de la computadora es de aproximadamente 75 cm. Mientras que en la parte trasera, la distancia aumenta a 1 metro.
Perspectiva
El tema de la contaminación electromagnética continúa siendo objeto de controversia. Se acepta la peligrosidad de las emisiones de radiaciones electromagnéticas, aunque todavía es necesario realizar mayores investigaciones. Mientras tanto, los casos de demandas por personas afectadas por CEMs han aumentado y, a pesar de algunos estudios científicos conflictivos, las asociaciones ecologistas consideran que sería necesario que los dispositivos electrónicos informen acerca la intensidad de radiaciones emitidas, como los anuncios de advertencia a los que están obligadas las compañías tabacaleras y de alcohol.
Bibliografía relacionada
• The Nontoxic Home & Office, Debra Lynn Dadd, Tarcher Inc. (1992).
• Guía Metodológica para Evaluación del Impacto Ambiental - 3ª edición. Vicente Conesa Fernández-Vitora, Mundi-Prensa (1997).
• “Transporte de la Energía Eléctrica, José Luis Tora Galván, Universidad Pontificia Comillas (1997).
• Electricidad y Radiación, Organización Internacional del Trabajo (OIT). Boletín número 69.
• Resolución Nº 77/ 98, Ministerio de Economía República Argentina. Secretaría de Energía (1998).
Enlaces externos
• International Radiation Protection Association
• Geoambiental.com.ar
• Eco-sitio.com.ar
• Ecologistas de Castilla-La Mancha
• Sobre contaminación magnética y enfermedades ocasionadas por líneas de alta tensión en Avaluche.com
• Sobre el riesgo de cáncer debido a campos electromagnéticos, NRPB
• Página sobre el cáncer y factores ambientales
• Mr.Bean.net
• Página sobre contaminación
• Página sobre smog electrónico
• Informe sobre la contaminación electromagnética, Wissenschafts Zentrum Umwelt
• International Institute for Fau-Biologie and Ecology (IBE)
• Electromagnetic Radiation Online Study Program
• Eco-Electrics á Íslandi
• Orkulausnir
• The Healthy House Ltd.